Aplicada
Las conductas que se trabajan tienen aplicación en la vida real y son significativas socialmente: enseñamos para que el niño se integre a su comunidad y adquiera las habilidades propias de su edad.
Lelikelen
ABA — Applied Behavior Analysis, Análisis del Comportamiento Aplicado — es la única modalidad de tratamiento avalada por numerosos estudios empíricos en autismo y trastornos del desarrollo, desde que el Dr. O. Ivar Lovaas publicó su trabajo en 1987.

La Terapia ABA busca desarrollar habilidades significativas y mejorar la calidad de vida de niños, niñas y adolescentes con necesidades especiales. Es dinámica, motivadora y está centrada en superar los déficits de cada paciente: usamos variadas estrategias de refuerzo positivo, que mantienen la motivación del paciente por aprender.
Las sesiones se desarrollan mediante actividades diseñadas para responder a las necesidades y objetivos de cada paciente, en un ambiente positivo y seguro donde el niño aprende de forma constante.

Cada plan de intervención es individualizado: se diseña según las fortalezas, necesidades e intereses de cada niño, con objetivos claros. La intervención abarca distintas áreas del desarrollo:
Cada habilidad que se enseña tiene un propósito funcional: que el niño se desenvuelva con mayor independencia y confianza en su hogar, colegio y comunidad. Además, la terapia ayuda a comprender por qué ocurren determinadas conductas y enseña formas más adaptativas de comunicar necesidades, expresar emociones y enfrentar los desafíos cotidianos.
Una intervención obtiene mejores resultados cuando:
Avances que se ven. Registramos los datos de cada sesión y, con el software especializado que creó el propio centro, los transformamos en gráficos estadísticos claros: el equipo monitorea la evolución de cada niño con total precisión.
Las conductas que se trabajan tienen aplicación en la vida real y son significativas socialmente: enseñamos para que el niño se integre a su comunidad y adquiera las habilidades propias de su edad.
El comportamiento puede observarse, medirse, comprenderse y modificarse con estrategias basadas en evidencia científica y clínica, considerando el contexto y las contingencias que favorecen el aprendizaje.
Las decisiones se toman sobre información objetiva, recopilada para comprender qué efecto está teniendo la intervención en la conducta del niño.
Con origen en la psicología del aprendizaje, el Análisis Conductual Aplicado (ABA) se posiciona hoy como la rama de la psicología con mayor evidencia científica sobre la eficacia de sus procedimientos en personas con autismo. Al llevar estos fundamentos a la sala de terapia, el abordaje ABA trabaja de manera integral, ya que considera los componentes interrelacionados de la conducta —el cognitivo (pensamientos, ideas y creencias), el emocional (emociones y sentimientos asociados) y el conductual o de tendencia (la acción concreta que se ejecuta a partir de lo que se piensa y siente)—, lo que permite impactar positivamente en la vida de la persona al enseñar nuevas habilidades en las distintas áreas del desarrollo, reducir comportamientos inapropiados y ampliar su repertorio de conductas adaptativas.
Conversemos: una evaluación inicial responde esa pregunta con datos.